sábado, 7 de noviembre de 2009


De la serie "pequeñas anécdotas sobre la existencia"

1 comentario:

el tinta dijo...

"Sin comentarios"... Uhmmm!...(no ví luz y subí).

Yo tengo para mí que el pincel es mas rápido que el píxel,y siémpre hay algo que la pantalla no vé.


Vale la pena atravezarla.
(Como clavadista acapulqueño sumergiendose en las aguas del golfo!)

Arrojarse desde el mas alto y resbaladizo risco. De un lado el mar. Del otro, el abísmo.

Lanzarse con los ojos abiertos de para a par, y desatar esa maravillosa mágia; que nada sabe de trucos...

(Ésas infusiones litoraleñas compartidas con el hombre tronchado a nuestros piés, y el resto de sus hermanos y hermanas rodeándonos,así lo atestiguan.
Y endemientras, otra maravillosa pequeña anécdota sobre la existencia comenzó a gestarse...)

Gran Abrazo, Broder!